HABLAR DE ZEN SIN TRAICIONAR LA VÍA
Pregunta: ¿Es difícil hoy en día hablar de Zen?
Respuesta: Existe, en efecto, una cierta dificultad para expresar completamente la profundidad de esta vía. Incluso si generalmente se sabe que se trata de una tradición venida de Oriente, el gran público la asocia a menudo con una simple actitud de tranquilidad: zen es cool (genial), sin imaginar necesariamente que se trata de una búsqueda auténtica del despertar que demanda múltiples compromisos. A veces incluso es presentada como una simple técnica de relajación, sin verdadera aspiración religiosa o espiritual.
El uso publicitario de la palabra sin duda ha contribuido a esta confusión: mi coche es zen, mi banquero es zen. En algunos años el término se ha convertido en una palabra bonita que sirve para todo, tres letritas de gusto oriental.
No es tanto hablar de zen, lo que es de hecho difícil, es dar testimonio sobre la verdadera transformación a la cual invita esta vía, muy lejos de la tranquilidad insulsa que la palabra parece transmitir a menudo.