30/11/25

LA FUERZA DEL SILENCIO

La fuerza del silencio o “dejad vuestras palabras”.

 “Oh, mis queridos y honorables amigos, que os habéis reunido en este lugar: si vuestro anhelo es escuchar la atronadora voz del Dharma, dejad vuestras palabras, vaciad vuestros pensamientos y así estaréis en condiciones de conocer el Ser Uno”.

Para conocer el ser del que aquí da testimonio el maestro Daio Kokushi se precisa serenidad y concentración de las fuerzas en nuestro interior. Por eso, todos los caminos espirituales del silencio y la sumersión interior –la contemplación cristiana tanto como los caminos orientales del zen, de la meditación vipassana, del yoga y de la tradición del sufismo y de la cábala- se basan en última instancia en las mismas estructuras  fundamentales y conducen al mismo objetivo.

Mis experiencias en el camino del zen y la contemplación me muestran una y otra vez las fuerzas curativas y ordenadoras ínsitas en estos caminos espirituales. Pero para ser partícipes de estos efectos curativos tenemos que estar dispuestos a retirar nuestro yo temporal. La trascendencia de los límites del yo por el camino espiritual nos hace conocer nuestros condicionamientos nos dispone para un profundo  proceso de conocimiento.

Texto de Willigis Jäger, en “Sabiduría eterna” Ed, Verbo Divino (2013) págs.: 45-46