VACÍO
El vacío fértil constituye el centro sobrenatural del alma. Se trata de un lugar en el que no se produce una diferenciación rígida. En él ya no hay YO alguno que se deslinde del otro ni tampoco ninguna valoración o juicio que se base en diferenciaciones. Este vacío sin fronteras define un estado de desapego en el que se anula toda sujeción. El alma vaciada siente empatía indistintamente hacia todo lo que es. No se queda nada para sí. Da y perdona. Incluso se entrega hasta agotarse.
Un vacío es para nosotros ese bien en el que no podemos representarnos ni definir. Pero ese vacío está más lleno que todos los llenos. Si llegamos hasta ahí, estaremos fuera de peligro, porque Dios (Verdadera Naturaleza, Fuente Original) colma el vacío.
«Sobre Dios». Byun-Chul Han. Ed. Paidós
