29/03/26

BELLEZA

«Mirar el fruto sin comerlo»

Lo bello evita que el alma desarrolle adiposis porque invita al observador a renunciar a “comer”. La observación de lo bello anula la imaginación como instancia de apropiación. Ante la visión de la belleza, el alma no puede sino ayunar: 

 

“Lo bello supone un atractivo carnal distante y lleva aparejada una renuncia. Incluida la renuncia más íntima, la de la imaginación. A los demás objetos de deseo queremos comerlos. Lo bello es lo que deseamos sin ánimo de comérnoslo. Deseamos que exista”. 

 

El acto de comer es la causa del mal de fondo de la humanidad: “Quizá, en esencia, los vicios, las depravaciones y los crímenes son casi siempre, o incluso siempre, tentativas de comer la belleza, de comer lo que solo se debe mirar. Eva marcó el comienzo y, si perdió a la humanidad comiendo un fruto, la actitud inversa, mirar, mirar el fruto sin comerlo, debe ser lo que la salve”.

 

Solo en la inactividad que no persigue objetivo alguno podemos acercarnos a lo bello.

 

Texto 5 Marzo – 2026

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Byung – Chul Han