06/04/26

EL ZEN Y LAS GENERACIONES MÁS JÓVENES

Los jóvenes de hoy suelen sentirse inseguros, atrapados entre los estímulos digitales, las crisis climáticas y las cuestiones de identidad. El zen, podría ser una escuela de mentalidad abierta: una práctica que conduce a la paz interior, la claridad y la autoeficacia.

La lectura inquisitiva de textos antiguos, el sentarse en silencio y el cuestionamiento compartido: todo esto crea un puente entre la tradición y el presente. El zen en Occidente se revela así como un movimiento de aprendizaje y diálogo que no conserva lo antiguo, sino que lo reinventa constantemente.

Cuando una persona experimenta que no está separada de la vida misma, el miedo pierde su poder. Las necesidades de poder, influencia o posesiones pierden su significado. Lo que queda es hacer lo que debe hacerse en el momento: de forma sencilla, clara y presente.

La vida en espacios abiertos. «No estoy separado de esta vida», «y cuando realmente lo experimento, ya nada puede sucederme”, El zen en Occidente, por lo tanto, no significa copiar formas orientales, sino inculturar la esencia de esta experiencia —presencia, compasión, no separación— en nuestro mundo.

De este modo, el Zen se convierte en una actitud que hunde sus raíces en la vida cotidiana, vive en el diálogo y comienza de nuevo en cada momento, como expresión de una vida en expansión abierta.

 

 Manfred Rosen, maestro zen linea “Nube Vacía”, fragmento de la conferencia «Zen y el Futuro» sobre el desarrollo del zen en Occidente.Basilea 27/11/25