11/03/23

NUESTRO GRITO DE SOCORRO

“William James, psicólogo y filósofo estadounidense del siglo XIX, escribió que “todas las religiones y todas las tradiciones espirituales comienzan con un grito de “¡socorro!”. En mis propias sesiones de counseling y en mis reuniones personales con mis alumnos de meditación, oigo gritos de socorro que se manifiestan de muchos modos: “¿Cómo puedo afrontar este miedo que se apodera de mí? ¿Esta sensación de fracaso, de falta de valía? ¿Esta angustia por la pérdida?”.

(…) por mucho que intentemos controlar la vida, no podemos ejercer el menor influjo sobre las realidades inamovibles del cambio, la pérdida y la mortalidad. La inseguridad es inherente a este mundo cambiante. Por eso pedimos refugio: “¡Socorro! Quiero sentirme protegido y seguro…, amado y en paz. Quiero estar integrado en algo más grande que yo. Quiero sentirme a gusto en mi vida”.

Tara Brach, “Refugio verdadero”. Gaia ediciones.

COMENTARIO:

Durante este mes de marzo nos acompañarán textos meditativos de Tara Brach. Tara Brach es maestra de meditación de la tradición Vipassana y doctora en psicología clínica. En sus enseñanzas combina la sabiduría de las tradiciones orientales, especialmente el budismo, con los desarrollos recientes de la psicología y las neurociencias occidentales, enseñanzas que son accesibles y ampliamente seguidas a través de su página web y las redes sociales. Es fundadora de la comunidad de meditación Insight de Washington D.C. Además de su actividad como psicoterapueta y counselor, gran parte de su dedicación se centra en la transmisión del Dharma y la enseñanza de la meditación a través de sus libros y de sus innumerables charlas, cursos y retiros.

En el texto de esta semana, Tara, retomando las sabias observaciones de Williams James, nos recuerda la ineludible realidad que nos lleva a muchos de nosotros a la vía espiritual: nuestro grito de socorro. Eso mismo descubrió el Buda y lo dejó formulado en su primera noble verdad: la realidad de la existencia del sufrimiento o dukka. La vida es impredecible, es cambio constante, es impermanencia. Por más que queramos, no podemos controlarla. A todos, en un momento u otro de nuestras vidas, nos hiere algo, nos duele algo. Y de esa conmoción surge muchas veces nuestra duda, nuestra insatisfacción, nuestra queja. Es la experiencia universal de todo ser humano, en la antigüedad y ahora mismo. Si miras bien, en este momento, dime:

 

¿Cuál es tu grito de socorro?

 

“Ten paciencia con todo aquello

que no se ha resuelto en tu corazón

e intenta amar las preguntas por sí mismas».

Rainer Maria Rilke