11/10/26

XUYUN, UN TOQUE DE ZEN

marek-piwnicki-en Pexels.com

 

(…)  La mente es Buda, el nirvana o la iluminación. Esta es la realidad de la naturaleza-propia. La mente es la naturaleza-búdica. Cualquiera que vea su propia naturaleza es un Buda. Es inútil evocar los Budas, recitar sutras, hacer ofrendas y mantener los preceptos, si no veis vuestra propia naturaleza. Ir por ahí todo el día buscando un Buda es perder el tiempo. Simplemente comprended vuestra propia naturaleza. 

No hay Buda fuera de vuestra propia naturaleza. La naturaleza de esta mente es básicamente vacía, ni pura ni impura. Esta naturaleza está libre de causa y efecto. Esta naturaleza-búdica no necesita práctica o comprensión. Ni es buena ni mala, no observa preceptos. No es indolente ni energética. No hace nada. Un Buda no es un Buda. Sin ver vuestra propia naturaleza, no podéis practicar vacíos de pensamientos todo el tiempo. 

Esta mente o naturaleza-búdica no es la mente sensual. Nunca, a través de las kalpas, ha vivido o ha muerto. La mente no tiene forma y su atención no tiene límites. “Las formas de un Tathagata son ilimitadas, y así también su consciencia/atención”. Nuestra mente es igual a la mente de los Budas. “Todo lo que tiene forma es una ilusión”.

Siempre hemos tenido nuestra naturaleza-búdica. Nuestra mente es el Buda: no adoréis a un Buda con un Buda. Cuando una persona comprende su mente o naturaleza-búdica, ya no crea más karma. Vuestra mente es como el espacio: no puedes asirla. No tiene causa o efecto. Nadie puede medirla/comprenderla. Esta mente no está fuera del cuerpo, que no tiene atención. No es el cuerpo el que se mueve, la mente es la que se mueve.

El desapego es iluminación porque niega las apariencias’. La Budeidad significa atención/consciencia. Abandonar estos tres dominios (venenos) significa ir desde el egoísmo, el enojo y el engaño hacia la inmortalidad, la meditación y la sabiduría. Estos tres venenos son también la naturaleza-búdica. No pensar en nada es Zen. Ver el vacío y no-mente es ver el Buda. Darse uno mismo es la caridad más grande y trascender la acción y la quietud es la meditación suprema. Los mortales se mantienen moviendo mientras que los arhats se mantienen en quietud. Usar la mente para mirar la realidad es engaño. No crear engaño es iluminación. No-aflicción o no-sufrimiento es nirvana.

La no apariencia de la mente es la otra orilla. Cuando estamos engañados, esta orilla existe. Cuando despertamos, no existe. Los que descubren el supremo de los vehículos, no permanecen en ninguna orilla.