04/10/26

PRAJÑAPARAMITA

Foto de Sophie N en Unsplash

 

Prajñaparamita es Perfecta Comprensión. La palabra que se usa comúnmente para traducir prajña es «sabiduría», pero pienso que ésta no es la palabra capaz de transmitir su significado. Comprensión es como agua que fluye por una corriente. Sabiduría y conocimiento son sólidas y pueden bloquear nuestra comprensión. En  el budismo, el conocimiento se mira como un obstáculo para la comprensión. Si consideramos que algo es la verdad, nos aferramos tanto a ello que, incluso si la verdad viene y golpea a nuestra puerta, no seremos capaces de reconocerla. Tenemos que ser capaces de trascender nuestros conocimientos previos de la misma manera como subimos a una escalera: si estamos en el quinto escalón y pensamos que estamos muy alto, no tenemos esperanzas de subir al sexto. Tenemos que aprender a trascender nuestras propias opiniones. La comprensión, como el agua, puede fluir, puede penetrar. Las opiniones, el conocimiento e incluso la sabiduría son sólidos y pueden bloquear nuestra comprensión.

Según Avalokitesvara, esta hoja de papel está vacía; pero, según nuestro análisis, está llena de todo. Parece haber una contradicción entre nuestra observación y la suya. Avalokita encuentra vacíos los cinco skandhas. Pero, ¿vacíos de qué? La palabra clave es vacío. Estar vacío es estar vacío de algo.

Si yo sostengo una taza de agua y les pregunto: «¿Esta taza está vacía?», ustedes me dirán: «No, está llena de agua.» Pero si vierto el agua y les pregunto de nuevo, me dirán: «Sí, está vacía.» Pero, ¿vacía de qué? Vacío significa vacío de algo. La taza no puede estar vacía de nada.

«Vacío» no significa nada, al menos que ustedes sepan de qué. Mi taza está vacía de agua, pero no vacía de aire: estar vacío es estar vacío de algo. Este es un verdadero descubrimiento.

Avalokita dice que los cinco skandhas están todos vacíos, pero para ayudarle a ser más preciso tenemos que preguntarle: «Sr. Avalokita, ¿vacíos de qué?»

Los cinco skandhas (en español: cinco montones o cinco agregados) son los cinco elementos que componen a un ser humano. Estos cinco elementos fluyen como ríos en cada uno de nosotros. En realidad, son cinco ríos que fluyen juntos en nosotros: el río de la forma, es decir, nuestro cuerpo; el río de las sensaciones; el río de las percepciones; el río de las formaciones mentales y el río de la consciencia. Todos estos ríos siempre fluyen en nosotros. De acuerdo a Avalokita, cuando miró profundamente en la naturaleza de estos cinco ríos, vio súbitamente que todos estaban vacíos. Y si preguntamos: «¿Vacíos de qué?», él tendrá que responder, «Están vacíos de un ser separado», lo que significa que ninguno de estos cinco ríos puede existir sólo por sí mismo. Cada uno de los cinco ríos tiene que estar hecho con los otros cuatro, todos tienen que coexistir, inter-ser los unos con los otros.

Cuando Avalokita dice que nuestra hoja de papel está vacía, quiere decir que está vacía de una existencia independiente, separada. Ella no puede ser sólo por si misma, tiene que inter-ser con el sol, la nube, el bosque, el leñador, la mente y todas las otras cosas. Está vacía de un ser separado, pero, estar vacío de un ser separado significa estar lleno de todo. Si esto es así, nuestra observación y la de Avalokita parecen no contradecirse la una con la otra.

Avalokita mira de una manera profunda dentro de los cinco skandhas de la forma, las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la consciencia, y descubre que ninguno de ellos puede ser sólo por si mismo, sólo pueden inter-ser uno con todos los otros. Por eso, él nos dice que la forma es vacío. La forma es vacío de un ser separado, pero está llena de todas las cosas del cosmos. Lo mismo se puede decir de las sensaciones, las percepciones, las formaciones mentales y la consciencia.

Thich Nhat Hanh, El corazón de la comprensión. Comentarios sobre el Sutra del corazón del Prajñaparamita. Ed. De Peter Levitt. 1988 pp.9 y ss.