22/03/26
SILENCIO
A una ascensión hacia el silencio le sigue un movimiento descendente del que surgen los sonidos como expresión del amor. El silencio es amor:
“La música más hermosa es aquella que proporciona la máxima intensidad a un instante de silencio, obligando al auditorio a escuchar ese silencio. El compositor debe saber, ante todo, escuchar el silencio. En el sentido más literal de la palabra. Centrar la atención plenamente en la escucha y mantenerla en la ausencia de todo ruido. Tras el silencio, tras la travesía de lo trascendente, reina el movimiento descendente, entonces llega el instante en el que el descenso es amor. El silencio es la matrona de lo nuevo».
Texto 4 Marzo – 2026
Sobre Dios: pensar con Simone Weil
Byung – Chul Han
