…DATE CUENTA DE QUE AHÍ NUNCA HA HABIDO PUERTA ALGUNA
Foto de Kadir Altıntaş: https://www.pexels.com
“Despertar es descubrir que estamos en una cárcel. Pero despertar es también descubrir que esa cárcel no tiene barrotes y que, en rigor, no es propiamente una cárcel. ¿Por qué he vivido encerrado en una cárcel que no es tal?, comenzamos entonces a preguntarnos. Y vamos a la puerta. Y salimos. Hacer meditación es ese momento en el que salimos. Es descubrir que la puerta nunca ha estado cerrada, que eres tú quien la ha cerrado con doble vuelta de llave. Esa puerta no es tal, te la has inventado. “ La puerta sin puerta” es una expresión típicamente zen que me hace pensar en que buena parte de lo que vivimos es puramente ilusorio: el amor sin amor, la amistad sin amistad, el arte sin arte, la religión sin religión…
De modo que deja ya de mirar esa puerta que has creado, levántate y ábrela. Mejor aún: levántate y date cuenta de que ahí nunca ha habido puerta alguna.”
D’Ors, P. (2014). Biografía del silencio: breve ensayo sobre meditación. Madrid: Siruela
