12/04/26

EL ZEN COMO EXPERIENCIA DE CONEXIÓN

 

En el corazón de la comprensión de esta experiencia de conexión, está la comprensión de la naturaleza condicionada de toda vida.
No existe un yo fijo, una sustancia duradera, ni una base primordial. Todo surge en interacción, de nuevo a cada instante. No estamos separados del mundo: somos el mundo.

Esta comprensión conduce a una ética que no se basa en dogmas ni mandamientos, sino que surge de la comprensión directa. La compasión no surge como un deber moral, sino como una consecuencia espontánea del despertar: cuando experimento que no estoy separado, la compasión surge de forma natural y sin límites, también hacia los animales y el medio ambiente.

Enseñanza y aprendizaje, mi comunidad está llevando a cabo una investigación colectiva para plasmarla en un texto que resuma la doctrina, la enseñanza y los maestros en tesis claras. Esta obra no pretende ser un manual completo, sino un cuaderno de ejercicios abierto donde los estudiantes puedan registrar sus propias reflexiones y experiencias.

Así, el Zen no es un sistema cerrado de enseñanza, sino un diálogo continuo entre la experiencia, la reflexión y la práctica.
Enseñar aquí no significa impartir conocimiento, sino crear las condiciones para que surja la comprensión. El maestro es un guía, no una autoridad. Cada momento es nuevo, cada comprensión provisional, y la vida misma sigue siendo la verdadera maestra.

 

 Manfred Rosen, maestro zen linea “Nube Vacía”, fragmento de la conferencia «Zen y el Futuro» sobre el desarrollo del zen en Occidente.Basilea 27/11/25