19/11/23

SI TE PRESTAN DEMASIADA ATENCIÓN ES QUE ALGO NO VA BIEN EN TU PRÁCTICA

Desde que acepté el puesto de profesor en la Universidad de Komazawa, recibo un sueldo mensual por hacer zazen. Resulta curioso que uno empiece a hacer negocios con algo que practica para sí solo, a escondidas. ¡Esto revela que mi práctica aún no está madura! Ryokan no tenía dinero ni títulos. ¿Por qué le hacía esto tan especial? Porque no se enredaba en asuntos humanos. Y porque él habría sido el último en considerarse especial. Cuando la gente empieza a decir que eres muy especial dejas de ser un auténtico monje y comienzas a mostrarte como “especial “. Si te prestan demasiada atención es que algo no va bien en tu práctica. Las tazas de té de estilo coreano antiguo no se dan aires de grandeza ni se humillan. No hay afectación ni adornos, no muestran la menor ambición; el ceramista se ha olvidado por completo de todo eso.

Hay monjes que son extremadamente estrictos en el respeto de las reglas sólo porque quieren ser admirados por ello. Esto me recuerda a los presentadores de circo y me dan ganas de decir: ¡Estimado público: ¡Observen este magnífico ejemplar de monje!

(Kodo Sawaki)

Comentario

Kodo Sawaki finaliza así comentando: A un joven monje que practicaba la Vía con una visible gran ambición, le dije: ¡Ten cuidado, no vaya a ser que te quedes sin aliento!. En la práctica de la Vía no se trata de alcanzar nada. Tu práctica diaria debe ser expresión de la ausencia de objetivo, de entrega y de abandono. 

El poeta de haiku Buson no aspiró a nada especial durante toda su vida. Precisamente por eso nos resulta tan sublime y puro. 

“Sigue calladamente la Vía, sin más, como el ruiseñor, que vuela en silencio”